Información sobre el sueño y el descanso

¿Qué riesgos tiene dormir boca abajo?

Los expertos recomiendan no dormir boca abajo nunca. Esta postura cuenta con una serie de riesgos que empeoran nuestra salud, y por ende, el descanso. ¿Por qué no es recomendable dormir boca abajo? El Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid señala esta postura como uno de los malos hábitos que lleva a lesiones cervicales. Mantener esta postura durante 7 u 8h es perjudicial para cervicales y espalda, lo que hace totalmente desaconsejable acostumbrarse a la posición.

Este estudio, realizado en 2013, afirma que esta postura “obliga a mantener el cuello girado durante horas para poder respirar”. Dormir boca abajo modifica la curvatura cervical, lo que desprotege al durmiente de lumbalgias y problemas cervicales. ¿Qué problemas concretos trae el dormir boca abajo? Contraer una cervicalgia o una tortícolis son algunas de las dolencias en los huesos, músculos y articulaciones. No obstante, hay más problemas de dormir boca abajo. Un motivo es que la postura es traicionera. Es decir, que una persona no es consciente de los problemas de dormir boca abajo hasta que la patología está en un estado muy avanzado. Esto hace más importante todavía cuidar la postura lo máximo posible, y marca la importancia de hacerlo rutinariamente.

MÁS ALLÁ DE LOS PROBLEMAS CERVICALES

No solo aparecen problemas cervicales y de espalda por dormir boca abajo. Esta postura carga todo el peso sobre el cuerpo de la persona, por lo que dificulta la respiración. Al dormir boca abajo, se obstruyen las vías respiratorias y el oxígeno fluye incorrectamente. Las dificultades para respirar pueden inducir a complicaciones más serias de salud. Otra complicación a nivel saludable viene a nivel estomacal. La presión ejercida por todo el cuerpo en el esternón puede obstruir los fluidos, que puede provocar un reflujo, también conocido como acidez estomacal. Por esta razón, la postura de dormir boca abajo es menos recomendable todavía si uno se va a dormir tras cenar.

En cuanto a la salud y la apariencia de las mujeres, dormir boca abajo también lleva problemas y riesgos. Esta posición aumenta la aparición de las arrugas y empeora la caída de los senos, que se vuelven más flácidos. Distintos expertos argumentan que dormir boca abajo anula el efecto del descanso. Es decir, que la mala posición muscular y física hace que nos levantemos cansados y con menos energía, por lo que haría que el sueño nocturno no sirviera de nada.

El descanso, la clave del éxito de un deportista

¿Cuántos factores intervienen en el éxito de un deportista? La respuesta sería interminable, y sujeta a muchas experiencias y estudios que responderían cosas distintas. La preparación, la suerte, el estado físico, la competición… y el descanso. Contar con un buen descanso permite al deportista estar más fresco antes del entrenamiento o de la competición. Esa frescura de más en muchos días marca las diferencias que pueden ser definitivas a la hora de la competición. Para ganar esa diferencia, la rutina seguida en el sueño nocturno juega un papel importantísimo.

En primer lugar, es importante marcar las horas de sueño del deportista. No sólo por el descanso, sino por lo que este genera. Durante el período de sueño nocturno, el cuerpo recupera su energía, además de ser un período clave para la recuperación de los músculos y articulaciones. Cabe añadir que un mal descanso puede deparar lesiones, contracturas o serios problemas dañan la salud del deportista. La importancia de un buen descanso va más allá del rendimiento deportivo.

En cuanto a las horas de sueño, es recomendable que un atleta adulto duerma cerca de ocho horas diarias. También es importante guardar un tiempo para echarse una siesta de aproximadamente una hora. Esto es especialmente importante en los deportistas profesionales, que utilizan la siesta como receso entre tandas de actividad física. Entre un sueño y otro, es recomendable haber dormido más de nueve horas a lo largo del día. De esta forma, es posible recuperar la energía y contar con una forma física que optimice el rendimiento.

EL COLCHÓN, EL MEJOR COMPAÑERO DE EQUIPO

El otro punto vital del descanso del deportista es el colchón. A un deportista no le vale con cualquier colchón, necesita de uno que de un descanso a su estilo de vida tan activo. Sus necesidades son claras: recuperar la energía del día y aliviar los dolores musculares y las posibles cargas.

Los colchones para deportistas deben contar con la composición ideal para cumplir con su cometido. El material perfecto de un colchón para deportistas es la viscoelástica, aunque no vale con cualquiera. La viscoelástica de un colchón deportivo debe ser de alta densidad. Este tipo de visco asegura una máxima adaptabilidad que descontractura y alivia las cargas musculares. El colchón de un deportista debe ser adaptable a sus necesidades, para que así el atleta pueda recuperar durante su descanso. En resumen, el colchón ideal de un deportista debe recuperar su físico, al mismo tiempo que el atleta se recupera mentalmente de un duro día. De esta forma es posible mantener el físico en las mejores condiciones posibles para así dar el mejor rendimiento día a día.

¿Por qué combinar un colchón con un canapé?

Todo colchón requiere un soporte. A la hora de escogerlo, hay muchos factores que cuentan. La composición, la resistencia o su precio son algunos de los más habituales, pero no los únicos. Cada soporte tiene ventajas y desventajas, pero en términos generales, si se busca calidad en todos los aspectos, la elección es clara: el canapé. ¿Por qué es ideal combinar colchón y canapé? El canapé es un soporte que permite al colchón lucir todas sus virtudes. En primer lugar, cualquier canapé –ya sea tapizado o de madera- es compatible con cualquier tipo de colchón. Esto se debe a la cubierta del canapé, en panel de abeja, que se puede combinar con látex, muelles, visco y espuma.

Una vez sabido que colchón y canapé son compatibles, indistintamente de la composición de estos, ¿qué más razones hay para combinarlos? En primer lugar, porque permite ganar espacio y darle otra cara a la habitación. Los canapés aseguran un espacio de almacenamiento óptimo, debido al cajón que estos incorporan. Esto los hace recomendables en todo tipo de dormitorio, pero especialmente en aquellos que van justos de espacio. No obstante, contar con un canapé es contar con un punto más de almacenaje de objetos, lo que distribuye mejor cualquier habitación.

MÁS ALLÁ DE LO PRÁCTICO

Además de mejorar la distribución del dormitorio, otra razón para equiparlo con un colchón y un canapé es el diseño. Los canapés abatibles, ya sean de madera o tapizados, cuentan con una gran variedad de diseños. El catálogo de canapés de Maxcolchon cuenta con tejidos de polipiel, chenilla y terciopelo, con una amplia gama de colores. Escoger un canapé implica elegir qué identidad darle al dormitorio. No solo aportan elegancia, sino que además aseguran una gran libertad para elegir qué color y qué tope darle al dormitorio. El canapé y el colchón combinados no solo mejoran el descanso, sino que aportan identidad.

Por último, otra de las grandes ventajas de juntar canapé y colchón en el descanso es la firmeza del soporte. Un canapé es una base ideal para los que buscan firmeza y una acogida homogénea. La estructura interior de estos, compuesta de tubos de acero y de una base tapizada, asegura una acogida óptima. Además, esta buena acogida está garantizada sea cual sea el colchón. Si buscas un dormitorio en el que no falte de nada, no hay dudas: juntar canapé y colchón es la mejor opción.