El descanso y el embarazo

El descanso durante el embarazo

 

Durante el embarazo ocurren cambios en el ciclo del sueño. Los primeros meses del embarazo las mujeres mientras duermen tienen períodos más cortos de la fase del sueño profundo. Durante los meses siguientes, las futuras mamás comienzan a dormir menos y tienen interrupciones del sueño varias veces durante cada noche.

Las mujeres experimentan varios cambios en todos los aspectos de su vida y, por lo tanto, el momento de relajarse y dormir también sufren modificaciones.

Los cambios hormonales son uno de los factores que influyen en el ciclo del sueño. Otro de los factores que influyen son el emocional y el psicológico. El emocional en cuanto que toda mujer embarazada atraviesa por una etapa de temores, y más cuando la fecha del parto se va acercando. Otros temores son aquellos relacionados con la situación que ocupará la futura madre cuando finalice el embarazo, sobre todo por saber si será capaz de cumplir con esa responsabilidad de forma adecuada, y la respuesta es muy clara, todas las mujeres aprenden a ocupar ese papel maravilloso que la naturaleza pone únicamente al alcance de ellas.

Los conocimientos se adquieren con el paso del tiempo a medida que vivimos, y lo mismo ocurre con el embarazo y el parto, hasta que no se vive esa situación, no se conoce y por lo tanto se tiene temor a lo desconocido, pero a medida que uno se acostumbra va descubriendo que no era tan difícil y mucho menos imposible. Otro factor que provoca molestias para dormir en las mujeres embarazadas es el hecho de que ese pequeño ser que tiene en su interior comienza a dar señales de vida, y comienza a pegar patadas y moverse dentro del vientre materno. Esto puede traer ciertas incomodidades a la hora de dormir. Es muy aconsejable tratar de respetar horarios para acostumbrar al organismo a los mismos y generar entonces la rutina permitiendo al organismo saber que hay momentos para cada cosa, incluyendo el horario del sueño.

Tan importante como descansar es elegir un buen colchón para hacerlo. Los buenos colchones son aquellos que permiten que todo el cuerpo quede sostenido en su totalidad. Evitar los colchones que sean muy duros o muy blandos. Los que son muy duros pueden provocar incomodidad y por lo tanto no colabora con tener un buen descanso. Por el contrario si el colchón es muy blando no permitirá que el cuerpo quede sostenido y dará una sensación de incomodidad porque el cuerpo se hundirá acompañando al colchón.

La solución es, por tanto, optar por un colchón ni muy duro ni muy blando, en este sentido los colchones de viscoelásticas son los adecuados ya que no son más blandos que un colchón de muelles ni más duros que un colchón de látex, y además una de sus principales características es la adaptabilidad.

Con respecto a las almohadas también es importante elegirla cómoda, ni muy alta ni muy baja. La alta podría provocar un desnivel respecto al cuerpo durante el descanso que puede provocar incomodidad, y las que son muy bajas podrían provocar algún dolor de cuello por la postura que adopta el cuello durante el descanso.

Es cierto, además que cuando estás embarazada tiendes a estar más cansada. Pero también tienes el privilegio de estar embarazada, y por lo tanto, mereces más descanso que nadie. Después de todo, estás haciendo un bebé. Toma las siestas que puedas y busca las posiciones más cómodas para dormir durante noche. Uno de los mejores secretos de belleza durante el embarazo es el descanso adecuado. La posición más cómoda para dormir es sobre tu izquierda. Usa una almohada entre las piernas, en tu espalda, debajo de tu estómago o una extra debajo de tu cabeza.

Durante estos nueve meses es posible que necesites descansar más porque tu cuerpo está usando energía extra para el desarrollo de tu bebé. Descansa durante el día si es necesario y busca maneras de dormir bien durante la noche, para ello elige bien tu sistema de descanso. Debemos de tener en cuenta que el descanso también es salud y si bien el embarazo no es una enfermedad y no es necesario guardar reposo salvo indicación médica, es un período en el que debemos intentar darle lo mejor a nuestro bebé.

Es momento de parar un poco la marcha y encontrar momentos de relax dentro de tu vida cotidiana. Por las noches, no restes horas de sueño. Declina si es necesario realizar otras actividades para dormir 8 horas diarias y si puedes echa una siesta o al menos una cabezadita después de comer. Recuerda dormir en posiciones cómodas. Dormir es tan bueno para ti como para tu bebé, y si estás descansada mejora el flujo sanguíneo optimizando la llegada de oxígenos y nutrientes al bebé. Numerosos estudios vinculan al estrés materno con problemas en el bebé, demostrado cómo influye en la gestación el estado de salud de la madre. Por lo tanto, junto con una correcta alimentación y ejercicio moderado, el descanso es una de las recomendaciones esenciales para llevar un embarazo sano.

 

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