¿Cuándo cambiar el colchón?

Feb 11, 2020 | TE INFORMAMOS |

Es normal que nos preguntemos si el colchón en el que dormimos diariamente desde hace varios años está cumpliendo su función debidamente. Nunca es conveniente guiarse solamente por la apariencia externa de un colchón, ya que aparentemente puede parecer en buen estado y encontrarse desgastado y dañado.

No cambiar de colchón a tiempo puede generar serios problemas tanto en nuestro descanso como en nuestra salud. A continuación, explicamos los principales motivos por los que es importante cambiar un colchón a tiempo.

Pérdida de rendimiento y reducción de las prestaciones

Cuando nos acostamos, es común dar algunas vueltas buscando las posturas más cómodas antes de dormir, aunque muchas veces acabemos conciliando el sueño en la misma postura de siempre. Nuestra postura corporal y el uso diario de la cama puede acabar provocando deformaciones y pérdida de rendimiento del colchón. También, fruto de este desgaste se reducen las prestaciones que un colchón en buen estado ofrece. Es importante que el soporte del colchón esté en condiciones óptimas. Si, por ejemplo, hay alguna lámina rota en el somier de nuestra cama, esto podría ocasionar deformaciones en el colchón.

Un colchón deformado y en mal estado genera vicios posturales que acabamos adoptando inconscientemente y que pueden ser perjudiciales para la espalda. El hecho de no cambiar de colchón a tiempo puede acabar generando problemas no solo en el descanso, sino también en nuestra espalda y salud en general.

Deterioro de los materiales en diferentes tipos de colchones

No todos los colchones presentan los mismos signos visibles de deterioro ni tienen los mismos años de vida útil. Al estar diseñados en varios materiales y fabricados con distintas tecnologías, podemos encontrar diferencias en su desgaste según del tipo de colchón que se trate.

Los colchones de muelles, muy utilizados en los hogares de los españoles, tienen una vida útil entre 8 y 10 años, dependiendo siempre de la frecuencia con la que se use y el peso que aguanten. Así, por ejemplo, lo más recomendable sería cambiar el colchón de inmediato al notar los muelles al tumbarnos. Es importante actuar rápido ante los primeros signos de desgaste en un colchón puesto que afecta directamente en la calidad de nuestro descanso. Los primeros síntomas de deterioro en un colchón de muelles suelen aparecer en la parte central, hundiéndose más que en los bordes de la cama. Este desgaste puede causar problemas de cervicales y lumbares. Es por eso que las tecnologías de colchones de muelles ensacados han evolucionado para ofrecer mejores prestaciones y una vida útil más duradera de los colchones.

Los colchones de látex tienden a resecarse y endurecerse con los años, debido a que están fabricados con componentes de origen natural en mayor o menor medida, dependiendo de los distintos modelos que podemos encontrar. A estos colchones les afecta la luz del sol, por eso es importante mantenerlos bien protegidos con fundas y evitar el contacto directo y continuado con el sol. Aunque la gente de normal tiende a cambiarlos de media entre  12 y 15 años, se aconseja cambiarlos antes de los 10 años.

Por otro lado, en referencia a los colchones viscoelásticos el desgaste depende mucho de la calidad del producto, así como del peso de la persona y de la densidad de la espuma. Si la densidad de la espuma es baja (menor de 25kg) y la persona pesa más de 60kg, su duración puede ser inferior a los 4 años. Estos colchones se deforman en la zona que más peso soporta, es decir, la zona central. El tiempo estimado de vida útil de un colchón de calidad media-alta con una densidad mayor de 35kg es entre 8 y 10 años, aunque en personas de poco peso puede alargarse.

 Problemas en la higiene del colchón

Dentro de nuestro colchón se van acumulando con el paso del tiempo importantes cantidades de polvo, sudor, piel muerta y ácaros que se alimentan de todo ello. Aunque los colchones se limpien y aspiren con frecuencia es difícil llegar a incidir en el núcleo del mismo. Estos factores pueden provocar que el colchón este repleto de microorganismos y sea peligroso para nuestra salud por la aparición de problemas respiratorios y síntomas propios de alergias.

En resumen: es importante ser conscientes de los riesgos que puede implicar convivir con un colchón en mal estado. Detectar a tiempo el desgaste puede ser clave para no perjudicar nuestro descanso y nuestra salud.