Los cuentos de miedo, enemigos para un buen descanso

Oct 30, 2018 | NIÑOS, TE ACONSEJAMOS | 0 Comentarios

Halloween es una noche marcada por el miedo y el terror. Todas las películas, carteles, fiestas temáticas y decorados giran en torno a la misma temática. En torno al terror y el miedo, Halloween se ha convertido en una noche popular en Estados Unidos y cada vez en más rincones del mundo. Todos hemos sido niños –y no tan niños- y hemos dedicado una noche a contar historias de miedo. ¿Cuántos no hemos conseguido conciliar el sueño tras “jugar” a esto?

Los relatos de miedo y terror recrean situaciones ficticias, con un marco real o surrealista, que provocan inquietud y escalofríos. Como has podido leer en publicaciones anteriores, uno de los puntos más importantes para tener un buen sueño nocturno es preparar la mente para el descanso. Pese a que leer y ver una serie o una película son actividades que pueden preparar bien el descanso, es conveniente saber elegir el contenido de estas.

¿Qué tipo de historias y de relatos son óptimos para un buen descanso? Hay muchas, pero independientemente del género, todas deben tener algo en común: despejar tu mente y hacerte sentir bien para el descanso. Los relatos de terror, pese a nacer de la imaginación del creador y recrear acontecimientos sobrenaturales, suelen partir de situaciones que pueden darse en la vida real. Pese a que el nudo y el desenlace de la historia son surrealistas, los toques de realismo del planteamiento hacen plantearse su posible realidad. En resumen, los relatos de terror generan ciertas inseguridades que alteran la mente antes del descanso.

RELATOS QUE CONSIGAN DESPEJAR TU MENTE Y TE HAGAN SENTIR BIEN A LA HORA DE DORMIR SON EL TIPO DE HISTORIA QUE TE AYUDARÁ A UN MEJOR DESCANSO

Los ambientes en los que se desarrollan las historias de terror son bastante peculiares de este tipo de relatos. Por esta razón, es frecuente asociar ciertos lugares y contextos con las historias de miedo. ¿Cuáles? En la siguiente lista, los más recurrentes:

  • Noche y oscuridad. Los ambientes lúgubres son los más frecuentes. Distan de la alegría y el colorido de los lugares soleados y lucidos. En estos contextos es más fácil crear situaciones de tensión e inseguridad. Estos climas son los ideales para desarrollar el relato.
  • Castillos y casas “encantadas”. Castillos y casas en un ambiente tétrico y oscuro, en rincones donde rara vez sale el sol. Lugares que, pese a tener una arquitectura admirable, se rodean de un entorno que le da misterio.
  • Tener protagonistas solos frente al peligro refuerza el relato de inseguridad y de miedos. En estos relatos, el personaje principal se encuentra siempre en situación de inferioridad frente al fenómeno en torno al que se basa la película.

Generalmente, estos son los principales ingredientes que componen los relatos terroríficos y de miedo. ¿Quién no ha estado en una de estas situaciones y se ha acordado de aquella historia que tanto costó asimilar?