¿Por qué dormir bien resulta clave para el desarrollo de la memoria?

27 de noviembre de 2018

Descanso y salud van de la mano. Contar con un buen sueño nocturno aporta una serie de beneficios al organismo. Uno de los mayores beneficios se da en la memoria. Un buen descanso mejora las conexiones neuronales. Esto se debe a que, durante la fase REM, el hipocampo –la parte encargada de la memoria- se restaura, lo que transforma la memoria a corto plazo en memoria a largo plazo.

Según las investigaciones de Brenda Miller en los años 50 y de Eric Kandel en los 90, la información sensorial se transcribe y se almacena temporalmente en las neuronas. Después, lo acumulado se traslada al hipocampo, donde se mejoran las neuronas, para después formar nuevas sinapsis que fortalecen las neuronas, para que esa información se convierta en conocimiento a largo plazo.

Esto se da tanto en vivencias como en estudios y proyectos de trabajo. Al ir a dormir, la información durante el día se procesa, ya que el cerebro ha seguido dándole vueltas hasta encontrar la respuesta. La relación en este aspecto es sencilla. Mientras el durmiente ha experimentado un descanso nocturno que aporta una óptima frescura para el día siguiente, el cerebro ha estado activo para proporcionarle al durmiente las respuestas óptimas del día a día. De esta forma, la información se consolida.

Un estudio de la revista Science afirma que cuando una persona no consigue un sueño profundo incrementa los niveles de ansiedad y se altera la capacidad de concentración. En cuanto al bienestar a largo plazo, cabe añadir un punto importante. Diversos estudios han validado que dormir bien reduce el riesgo de tener Alzheimer, una enfermedad cuya aparición se relaciona a la falta de sueño.

X
¡Hola! ¿Quieres saber dónde está nuestra tienda más cercana y obtener un descuento exclusivo?
Cómo llegar