¿Por qué roncamos al dormir?

20 de noviembre de 2017

Prácticamente todo el mundo ronca en algún momento y no hay nada en ello de lo que preocuparse. Sin embargo, roncar a diario y de forma continua puede afectar a la calidad de tu sueño desembocando en fatiga, irritabilidad y problemas de salud. Si duermes acompañado, los problemas se extienden a tu pareja. La causa es siempre la misma, la dificultad del aire para desplazarse por la nariz y garganta. El origen de esta dificultad puede ser múltiple.

  • La edad: con el paso de los años, la garganta se estrecha al debilitarse los músculos. Contra esto hay poco que se pueda hacer, aunque sí que hay ejercicios que pueden prevenir el desgaste muscular.
  • Postura: dormir boca arriba y en una posición muy recta puede permite que se destensen los músculos y tejidos de la garganta bloqueando también el paso del aire.
  • Problemas nasales: Si tenemos la nariz taponada, como cuando nos encontramos resfriados, se dificulta la entrada de aire desembocando en ronquidos.
  • Alcohol y tabaco: la ingesta de alcohol o el consumo de tabaco, al igual que muchos medicamentos, también provocan una relajación muscular en la garganta.
  • Sobrepeso: estar fuera de forma también contribuye a roncar. Esto se debe a un bajo tono muscular y al exceso de tejido.
  • La composición corporal: contar con una garganta o paladar más estrecho o cualquier tipo de desviación en los orificios nasales también puede estar detrás de tus ronquidos. Es la razón por la que los hombres son más propensos a roncar que las mujeres, puesto que cuentan con un sistema respiratorio más estrecho.

Recuerda que el descanso es un factor muy importante para tu salud y que con los ronquidos también puedes estar afectando a la de tu pareja.