¿Por qué usar almohada?

10 de febrero de 2018

Es probable que no lo hayas pensado antes, pero no hay nada ni nadie que abraces tanto como a tu almohada. A la hora de renovar el equipo de descanso, la gente suele prestar mucha atención a la elección de su nuevo colchón, mientras que la almohada siempre queda en un segundo plano. No obstante, contar con una cómoda almohada que se adapte a tus necesidades es determinante para poder disfrutar de una noche de sueño placentero.

Tras un largo día de trabajo, no hay mejor sensación que la de meterse en la cama y acurrucarse con tu almohada. Sin embargo, esto no ha sido siempre así. A lo largo de la historia, ha habido muchas culturas en las que no se utilizaban almohadas o en las que éstas estaban reservadas únicamente para las clases más altas. En Europa, durante la edad media por ejemplo, las almohadas se veían como un símbolo de debilidad y se ofrecían, principalmente, para las mujeres embarazadas.

Hoy en día, prácticamente todo el mundo duerme sobre almohadas. No obstante, la universalización de este producto es relativamente reciente. Además de haber muchas culturas en las que no se utilizaba, también podemos encontrar otras que han dormido sobre objetos de cerámica, piedra o madera que difícilmente podemos denominar como almohadas.

En la actualidad, continúa habiendo personas que prefieren dormir sin almohada. Para casos concretos, como quienes duermen boca abajo y sufren problemas de espalada, prescindir de la almohada puede aliviar sus dolencias. Pero, para la gran mayoría de personas, el uso de una almohada presenta una serie de ventajas en el descanso.

El principal uso de la almohada es poder mantener la columna vertebral correctamente alineada. Al dormir de lado, debido a la anchura de los hombros, la cabeza requiere de un soporte que permita mantener el cuello recto y evitar que la cabeza se incline hacia abajo. De igual modo sucede cuando se duerme boca arriba, aunque en este caso el grosor de la almohada necesario es menor. Mantener la cabeza ligeramente elevada también evita el reflujo de ácidos gástricos beneficiando la digestión y el descanso. Finalmente, las almohadas también tienen una función de confort. En la actualidad, existen múltiples modelos de muy distintos materiales y sensaciones, por lo que podrás encontrar la almohada que mejor se adapte a tus gustos y necesidades.

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