¿Cómo decorar tu habitación con tu ropa de cama?

Ago 29, 2019 | INFORMACION DEL DESCANSO, TE INFORMAMOS | 0 Comentarios

El dormitorio es la estancia del hogar más íntima y personal. A diferencia del salón, cocina, o baño, al que tienen acceso las visitas, el dormitorio está completamente enfocado a nuestros propios gustos y necesidades.

El dormitorio es tu refugio y debes decorarlo de forma que te haga sentir cómodo. Lo importante es que la combinación de la ropa de cama y diferentes textiles, muebles, lámparas y espejos que conformen tu dormitorio te resulte agradable y relajante. La cama es la estrella indiscutible de tu habitación. El centro neurálgico que marcará el estilo que quieras dar a la estancia y a la que deberán adaptarse sus diferentes elementos decorativos.

La cama es el principal elemento para decorar tu habitación, por lo que necesitas una base y un cabecero elegante, que combine adecuadamente con el resto del dormitorio

Es fundamental que la decoración de tu dormitorio provoque en ti una sensación de confort, de paz y sosiego, porque, al fin y al cabo, su función es proporcionarte un adecuado descanso, algo básico para tu salud física y mental. Los tejidos y colores con los que vistas tu cama serán la base de la decoración del dormitorio, y su adecuada elección proporcionará una armonía que, sin duda, se transmitirá a tu vida. A continuación vamos a presentarte unos pequeños consejos para decorar con ropa de cama que te ayudarán a convertir la estancia más íntima de tu hogar en un auténtico santuario del descanso.

Colores de las telas

Los colores más adecuados siempre son los claros, ya que aportan mucha luminosidad y alegría a la estancia. No hace falta ser un experto en Feng Shui para darse cuenta de que los colores estridentes y los exagerados estampados en la ropa de cama no contribuirán a nuestro descanso, sino que nos hiperactivarán.

Los seres humanos somos más sensitivos de lo que mucha gente se piensa, y estos pequeños detalles nos afectan. En cuanto a los colores oscuros, no digamos el negro, pueden quedar muy peliculeros, pero son deprimentes, y bastante tenemos ya con los problemas cotidianos. Aparte, los colores claros siempre dan una mayor sensación de limpieza.

Las sábanas

La máxima de que la arruga es bella no se cumple con las sábanas. Ya puedes tener una ropa de cama espectacular, pero como esté toda arrugada no quedará bonita. Es cierto que planchar es un arte que se está perdiendo, es una labor aburridísima y en verano da un calor espantoso, por eso bastará con que planches únicamente las partes que vayan a quedar visibles.

En cuanto a la elección del juego de sábanas, elige las las bajeras ajustables, por pura comodidad; en cuanto a las superiores, lo principal es que te guste el dibujo del doblez, y que cuando hagas la cama te cerciores de que se quede siempre mirando hacia arriba.

Edredones, colchas y fundas nórdicas

Dependiendo del clima y de la estación del año, elegirás una u otra. Puede decirse que en una cama la sábana bajera es la ropa interior, la sábana encimera es la camisa y colchas, edredones y fundas nórdicas son el traje. Y todas son importantes.

Puedes escogerlos lisos o con unos estampados que siempre sean discretos, las estridencias nunca son buenas en el dormitorio. En cuanto a los colores, los que elijas serán los que impriman más personalidad a la estancia, y dependerán de tus gustos y del ambiente que te interese crear.

Los colores rosáceos y violetas son muy discretos y relajantes. Un rosa lavanda puede quedar estupendo en la habitación de los niños, los fucsias combinan muy bien con unas cortinas blancas y los malva siempre están llenos de romanticismo.

Es posible que tus preferencias vayan más por colores más aguerridos, a pesar de no ser muy adecuados para la zona de descanso. Sin embargo, lo principal es que te gusten a ti. Si tus preferencias van más hacia los rojos o amarillos poderosos, adelante, pero procura en ese caso equilibrarlos con colores más fríos en paredes y cortinas, intentando siempre incluir elementos metálicos en la decoración. Date cuenta que si le metes rojos a todo los textiles y encima tienes el mobiliario en madera, aquello va a parecer un incendio forestal.

Una apuesta que siempre funciona, tradicional y clásica, es el color marrón, que combina estupendamente con colores arena y dorados.

cojines para decorar dormitorios

Cojines y almohadones

Almohadones y cojines son como la flor en la solapa de la cama, el broche final. Ya puedes tener la ropa de cama más bonita del mundo, que sin estos elementos parecerá que está desnuda y sin hacer.

Ahora bien, como en todas las facetas de la vida, el equilibrio es fundamental. No es plan de que entierres tu lugar de descanso entre cojines y almohadones, hasta el punto de que no la puedas ver y que, como le pasa a Ben Stiller en “Y entonces llegó ella”, te pases media hora cada noche retirándolos para poder acostarte.

Con tres líneas de cojines, desde el cabecero hacia abajo, como mucho, es suficiente, partiendo de los más grandes hasta los más pequeños. Es interesante tener varias fundas de almohadones y cojines para cambiarlas al mismo tiempo que sábanas y edredones, de forma que siempre combinen adecuadamente.

Las medidas estándar de un catálogo de colchones van desde los 80 hasta los 200cm de anchura. Dependiendo de cada modelo, la altura de cada colchón varía desde los 180 hasta los 200cm de largo. No obstante, hay vida más allá de las medidas estándar: existen los colchones a medida. Esta variante se da en camas que necesitan de unas medidas que no están en el catálogo de colchones. ¿En qué situaciones se recurre a un colchón a medida? Hay distintos contextos para recurrir a este tipo de producto