¿Cómo duermen las jirafas?

Ene 25, 2020 | TE INFORMAMOS |

 

Existen especies de seres vivos cuya belleza está tan determinada por lo esbelto y estilizado que resultan casi hipnóticas de mirar. Si al impacto visual además le añadimos algunas leyendas urbanas, encontramos que hay animales que deberían haber protagonizado ya su propia película Disney de animación. Un film sobre cómo duermen las jirafas, más allá de entretener, desterraría por siempre el falso mito de que son los únicos mamíferos que no lo necesitan.

En lo que la propia Disney o Pixar se deciden a hacer esta producción con la que ya fantaseamos, vamos a explicar en qué consisten los peculiares hábitos de sueño que tienen las jirafas. ¿Es verdad que duermen de pie? ¿Y no se cansan? ¿Tan solo les basta con unos pocos minutos al día? ¿Tienen la capacidad de tumbarse en postura horizontal?

Así es el ciclo del sueño del animal con el cuello más largo

Sin contar la longitud de su cuello que la convierte en el animal más alto del planeta y lo curioso de la lengua de color morado que muestran en esas graciosas muecas, imaginar a una jirafa durmiendo es lo que más nos interesa de esta especie.

Aunque la creencia popular tildaba a las jirafas de ser los únicos mamíferos que no requieren de la sana costumbre de dormir, la realidad es otra bien distinta. A pesar de su altura, como buen animal herbívoro la jirafa se encuentra en una escala baja dentro del ciclo depredador-presa. Ya solo por este motivo es un ser vivo que no puede permitirse descansar de manera plácida en medio de los pastos, bosques y llanuras abiertas de África. Es posible que la idea que teníamos de que no duermen se debiera a la dificultad que encontramos a la hora de verlas dormir. Estos animales solo duermen entre 4 y 5 horas diarias y nunca lo hacen de manera seguida, sino a través de pequeñas siestas.

Su desarrollado instinto de supervivencia ni les permite más descanso ni una postura más cómoda a ojos de un ser humano. Del total de horas que duermen cada día el período más largo nunca suele superar las dos horas. Estos sueños algo más extensos suelen sucederse por la noche, dejando esas famosas microsiestas para el resto de la jornada diurna. En cualquier caso, estas fases están motivadas por la necesidad de otear el horizonte para protegerse de sus depredadores.

Dormir de pie, el primer paso para la supervivencia

Como sucede siempre cuando hablamos de todas las especies animales, estos mecanismos de protección que desarrollaron durante su evolución son los que dictaminan el día a día. Y en el caso de las jirafas esto no solo afecta a los ya comentados ciclos del sueño, también a la posición que adoptan para dormir.

Al contrario que el falso mito de no dormir, sí es cierto que las jirafas tienen la capacidad de hacerlo de pie. Una postura poco habitual dentro de la especie animal y que tiene su razón de ser en el propio físico de las jirafas. Su gran tamaño y la longitud de su cuello les dificultaría una huida en el caso de un ataque rival mientras estuvieran tumbadas. Al quedarse erguidas, además de facilitarles el campo de visión cuando despiertan, obviamente les ayuda la aceleración para escapar.

Cuando el sentido de tu existencia está totalmente apegado a la propia supervivencia y a no morir devorado, poco puede importar la comodidad. Sin embargo, si hay períodos vitales de las jirafas donde se permiten el lujo de dormir como las personas o la gran mayoría de mamíferos. Como es lógico, durante las primeras semanas de vida de las crías es cuando tienen la posibilidad de acostarse en tierra. Y lo hacen con las piernas plegadas bajo el cuerpo y su propia cabeza apoyada en la parte inferior de su cuerpo. Pero conforme van creciendo y desarrollándose, limitaran esta pose para las pequeñas siestas de cinco minutos que hacen a lo largo del día.