Los elefantes son el mamífero terrestre más grande. A pesar de su aparatoso peso y tamaño, también prefieren la comodidad de acostarse para dormir y descansar adecuadamente. Sin embargo, la curiosidad de estos grandes mamíferos no se encuentra tanto en cómo duermen, sino cuánto. Los elefantes salvajes duermen únicamente alrededor de 2 horas.

Estudios sobre los elefantes en cautividad muestran que los elefantes pueden dormir entre 3 y 7 horas. Sin embargo, los ejemplares que se encuentran en sus medios naturales duermen alrededor de 2 horas únicamente. Esta diferencia es debida a la necesidad de encontrar comida y a los peligros que les acechan.

La forma más habitual y fiable de medir el sueño es mediante electrodos en el cerebro. Sin embargo, esta opción no es válida para los elefantes debido al grueso de sus cráneos. Es por ello que resulta más complicado poder estudiar cómo duermen los elefantes. Las últimas investigaciones se han realizado midiendo la inactividad de sus trompas. Las dos horas de sueño de las que disfrutan tampoco son ininterrumpidas.

LOS ELEFANTES SUELEN DESPERTARSE ENTRE UNAS 4 O 5 VECES DURANTE SUS DOS HORAS DE SUEÑO

Los elefantes son animales diurnos, por lo que al igual que nosotros aprovechan la oscuridad de la noche para dormir. Sin embargo, en las zonas más próximas a pueblos o aldeas pueden invertir sus hábitos de sueño para aprovechar las horas en las que hay menor actividad humana. Durante el día es más común que puedan echarse breves siestas de pie apoyados a un árbol o similar.

Los elefantes son los mamíferos que menos duermen

De hecho, un grupo de investigadores de la Universidad de Oxford llevó a cabo un estudio sobre la actividad en dos elefantas africanas salvajes y de libre circulación. Estudiaron su comportamiento en su propio hábitat natural, mediante el uso de un reloj de actividad que medía su localización.

Los investigadores descubrieron que las dos elefantas eran durmientes polifásicos: esto es, tenían un tiempo de sueño total diario promedio de unas dos horas, principalmente entre las 2 y las 6 de la mañana, y mostraban el tiempo de sueño diario más corto que cualquier mamífero registrado hasta la fecha.

Con respecto a su posición al dormir, pudo verse como estas dos elefantas dormían tanto de pie como acostadas, sin embargo, no solían tumbarse demasiado: cada tres o cuatro días aproximadamente tenían estos períodos de sueño en los que dormían acostadas, pero no era lo habitual en su descanso. Esto limita su capacidad para entrar en el sueño REM a diario.

En el estudio, los investigadores también se percataron en hasta cinco ocasiones que las elefantas se quedaron sin dormir hasta 46 horas y recorrieron alrededor de 30 kilómetros en 10 horas, posiblemente debido a perturbaciones como posibles depredaciones o eventos de caza furtiva.

Tras estar una noche sin dormir, las elefantas no exhibieron tampoco ninguna forma de recuperación del sueño. Con respecto a las condiciones para conciliar el sueño, en el estudio pudo verse que tanto la temperatura del aire ambiente como la humedad relativa predijeron el inicio del sueño en las elefantes.

Con respecto al sitio donde descansan, las elefantas seleccionaron cada noche un sitio nuevo para dormir. Curioso, ¿verdad?