Aunque tradicionalmente los colchones siempre han tendido a ser un producto algo caro, a día de hoy es posible encontrar diferentes modelos a precios asequibles. Un ejemplo de ello son algunos colchones viscoelásticos a precios inferiores a 100 euros. Sin embargo, aunque estas ofertas tan económicas pueden resultar atractivas, es importante tener en cuenta que el precio de un colchón está relacionado con la calidad de los materiales y de su durabilidad. Por ejemplo, los colchones más baratos tienden a ser más finos y son recomendados para usos esporádicos en segundas residencias o habitaciones de invitados. De todas maneras, puede ser complicado entender como un rectángulo de tela relleno de espuma o muelles puede llegar a alcanzar precios de tres o incluso cuatro cifras.

¿Quieres saber algunos de los motivos que hacen que los colchones puedan alcanzar unos precios u otros? Te lo contamos.

Precio y durabilidad en los colchones

Cuanto más resistente y duradero es un colchón, mayor es el esfuerzo que se requiere en su fabricación. Los tejidos y materiales naturales siempre resultan menos económicos que los productos de origen sintético. Por otro lado, materiales como los muelles ensacados o  las capas viscoelásticas de altas densidades también encarecen el producto final.

Los colchones recomendados para un uso diario tienen un promedio de durabilidad de alrededor 10 años antes de empezar a deformarse y perder sus propiedades. En su caso, los colchones más económicos no tienen una vida útil tan larga si son sometidos a un uso diario. También interviene en la durabilidad de un colchón, el peso corporal del usuario, las especificaciones del producto y la frecuencia con la que este se use, afectando todas ellas a su vida útil.

Si consideramos, por ejemplo, un colchón de gama intermedia/alta a un precio de 600 euros, hemos de pensar que si lo usamos a diario durante diez años, estaremos pagando por él unos 60 euros al año que se traduciría en 16 céntimos por noche. Teniendo en cuenta que se trata de un producto sobre el que pasamos 8 horas de media diaria y que debe garantizar un buen descanso, sus altos precios pueden parecer razonables.

¿sabías que una persona pasa un promedio de 26 años durmiendo durante toda la vida?

Si tenemos en cuenta que dormimos un promedio entre 6 y 8 horas diarias, esto equivale a 9490 días o 227.760 horas en la cama. Sorprendentemente, también pasamos 7 años intentando conciliar el sueño a lo largo de nuestro ciclo vital. Esto supone unos 33 años, lo que es igual a 12.045 días en total que pasamos en la cama.

Innovación, tecnología y descanso

El desarrollo en la innovación e investigación en el descanso también hace que el producto final aumente de precio. Diseñar y crear patentes tiene por objetivo alcanzar mejoras en los productos y en sus prestaciones a fin de conseguir un descanso de mejor calidad.

La continua búsqueda y perfección de materiales requiere de estudios y gran exigencia para obtener resultados satisfactorios. Atrás quedaron los colchones de lana o la tecnología antigua de muelles. Perfeccionando los sistemas con nuevas tecnologías y composiciones como los muelles ensacados, el látex, la viscoelástica, el gel, los tejidos transpirables, los diferentes núcleos, etc. Se consigue un descanso mucho más personalizado y una adaptabilidad mayor para cada cuerpo.

Y es que existen colchones diseñados para cada tipo de personas y necesidades, desde personas calurosas, personas con un alto peso, hasta incluso colchones para deportistas. En nuestro catálogo web puedes encontrar el colchón que mejor se adapte a ti.

Colchones de fabricación propia

Desde hace más de 10 años, en Maxcolchon fabricamos nuestros propios productos en España.  Al ser fabricantes y no trabajar con intermediarios, ofrecemos a nuestros clientes la mejor calidad al mejor precio, así como un trato más personalizado.

En conclusión, los colchones son uno de los artículos más importantes en el hogar y su precio depende directamente de la calidad que ofrezcan. Debido a que son uno de los artículos más utilizados en casa durante una gran parte del día, puede resultar importante invertir en un buen descanso. ¡A largo plazo nuestro cuerpo lo agradecerá!