“Duermes como un murciélago”. Esta expresión que hemos abrazado de forma popular define la fascinación que desde siempre nos han despertado estos curiosos y diminutos mamíferos voladores. Además de su extraña fisonomía y la relación con el universo y las historias sobre Drácula’ y otros vampiros, cómo duermen los murciélagos resulta de lo más llamativo. Sin embargo, por muy raro que nos parezca, sus característicos hábitos de sueño obedecen a una serie de factores que vuelven a demostrar lo sabia que es la madre Naturaleza.

Ut enim ad minima veniam, quis nostrum exercitationem ullam corporis suscipit laboriosam, nisi ut aliquid.

 ¿Por qué descansan boca abajo?

Lo primordial para entender la peculiar posición que escogen estos pequeños animales a la hora de descansar radica en su forma de volar. Al contrario que la gran mayoría de aves, los murciélagos requieren estar colgados y en altura para poder emprender el vuelo. Si no durmieran a la inversa y sobre el aire, no podrían cerrar sus alas y extenderlas para iniciar la fuerza motora necesaria. Además, sus patas son demasiado cortas para poder correr.

Gracias a los especializados tendones de sus talones, los cuales están unidos directamente al resto del cuerpo sin la necesidad de tener músculos, sus patas se bloquean en las superficies donde se sitúan y consiguen mantenerse en el lugar sin ningún tipo de esfuerzo. Así, cuando se despiertan, extienden las alas y pueden volar. Para ellos es algo tan natural y carente de esfuerzo que incluso si perecieran, podrían seguir colgados boca abajo. Si te estás preguntando si eso de dormir boca abajo no hace que se les baje la sangre en la cabeza hay un motivo por el cual no ocurre. Gracias a las válvulas venosas de su sistema circulatorio, muy similares a las que los humanos tenemos en las piernas, evitan que la gravedad produzca esa acumulación.

Pero como decíamos antes respecto al ciclo depredador-presa, el otro motivo que influye en la postura en la que duermen los murciélagos está influido por su instinto de supervivencia. Colgados en las ramas de los árboles o las grietas que se crean en cuevas, chimeneas o techos evitan los ataques de los depredadores. Esta curiosa posición también les permite acurrucarse unos con otros para protegerse del frío. Es por todo esto por lo que hemos visto tantas imágenes de cientos de murciélagos juntos y colgados del techo.

 

Pueden llegar a dormir hasta 20 horas

Como animales nocturnos, el murciélago se activa cuando se acerca la noche. Es ahí cuando su actividad crece, se convierten también en depredadores y emprenden la búsqueda de alimentos en forma de insectos. Gracias a estos horarios evitan amenazas que solo podrían encontrar durante el día y evitan la “competencia” de las especies diurnas.

El murciélago no se pasa toda la noche a la caza de comida y suelen acudir a sus zonas de descanso tras una o dos horas de búsqueda. Esto se traduce en largas jornadas de sueño lo que le convierte en uno de los animales que más duermen de todo el planeta. ¡Una media de casi 20 horas diarias (o el 83% de su vida)!

Respecto a las especies que hibernan, sus funciones vitales disminuyen hasta el punto de que el corazón late tan solo diez veces por minuto, en comparación con las 600 pulsaciones que alcanzan durante la caza de alimentos. Con cerca de un millar de categorías diferentes de murciélagos, los hay que pueden llegar a hibernar hasta 183 días. Mientras están en este estado solo se despiertan por motivos fisiológicos o trasladarse de lugar, pudiendo llegar a dormir hasta noventa días seguidos.