Entre la cena y la cama: ¿cómo entrar bien al descanso?

Ene 25, 2019 | ALIMENTACION | 0 Comentarios

Se acerca la hora de irse a dormir, pero antes llega un momento imprescindible para cerrar el día: la cena. Los últimos pasos que das durante el día marcan la calidad del sueño que tienes durante la noche. Lo más importante para la hora de dormir es que llegues en un estado de relajación y calma. Una vez hayas dejado de lado el estrés acumulado durante la jornada, ya sea mediante ejercicio o ejercicios relajantes, llega el momento de la cena.

Para que la cena no impida un sueño nocturno reparador, es imprescindible evitar las cenas copiosas. Las cenas con excesos en proteínas y grasas, de digestión pesada, pueden producir insomnio. En este caso, es recomendable evitar la comida rápida o picante, y apostar por el equilibrio. Una cena ligera, con proteínas bajas en grasas y que produzcan melatonina, la hormona del sueño, es la mejor opción. Cabe recordar la importancia de mantener un horario regular en la cena. El cuerpo debe acostumbrarse a cenar y dormir a las mismas horas, para así no alterar el reloj biológico.

Las cenas con excesos en proteínas y grasas, de digestión pesada, pueden producir insomnio.

Una vez cenados, el siguiente paso será aclimatar el dormitorio. La temperatura ambiente recomendable para tu habitación es la que oscila alrededor de los 18ºC. De esta forma es como se evita un exceso de calor o de frío, que aparte de dificultar el descanso, puede alterar el organismo. Además de la temperatura de la habitación, es vital contar con un juego de ropa de cama preparado para la noche. Es importante que, aparte de preparar el dormitorio a nivel térmico, lo prepares también a nivel lumínico. Es recomendable evitar que la habitación esté expuesta a la luz, ya que dificultará que concilies el sueño.

Después de cenar y con la habitación preparada para tener el mejor descanso, llega el momento de ver qué hacer antes de dormir. Cabe añadir que para que la cena tenga una buena digestión, es imprescindible que pasen mínimo dos horas. Es importante que sepas que, en primer lugar, tu cama debe ser solo para dormir. Es recomendable no emplearla para otras actividades, como trabajar o estudiar.

Otra recomendación para conciliar el sueño con más facilidad es privarse de aparatos electrónicos. Puedes utilizar el móvil o la Tablet en este tramo entre la cena y el sueño, pero nunca antes de dormir. Los aparatos deben permanecer lo más lejos posible de la cama. Esto se debe a que la vibración, el brillo o las ondas afectan al sueño.

¿Y una película, una serie o un libro? Estas actividades son una buena forma de acabar el día, pero no vale con cualquier relato. Es recomendable que el contenido te haga ir a dormir con un buen sabor de boca, o con una reflexión que te haga sentir bien. En ese caso, debes evitar las películas que te sobreexciten o te hagan acabar el día con más tensión de la adecuada.