La tecnología móvil irrumpió con fuerza hace algo más de una década en nuestras vidas, y hoy nos parece inconcebible no tener un dispositivo móvil que nos acompañe a todos lados, incluso a la cama. Es más que un mero objeto de entretenimiento, o una forma de comunicación, en muchos casos es una herramienta de trabajo y cada vez dependemos más de estos dispositivos para relacionarnos.

Son muchas las bondades y de sobra conocidas que nos brindan los teléfonos móviles, sin embargo, aún hemos de aprender a utilizarlo de manera más responsable, no sólo por seguridad sino también por nuestra propia salud. Y es que, el hábito de mirar el móvil antes de dormir puede influir negativamente en nuestra calidad del sueño.

El móvil no te deja dormir

Una consecuencia directa de exponernos ante una pantalla que emite luz azul, como la de cualquiera de los dispositivos que usamos habitualmente, móvil, portátil o televisión, es que en cierto modo engañamos a nuestro cerebro y le estamos diciendo que aún es de día, por lo que se reduce la segregación de melatonina en el cuerpo.

Esta hormona se encarga, entre otras muchas funciones, de regular los ciclos diarios del sueño lo que se conoce como ritmos circadianos. Por tanto, es la encargada de inducirnos al sueño cuando se dan las condiciones necesarias, sin ella no podemos dormir el tiempo suficiente para descansar.

Por otro lado, al consultar el móvil estamos manteniendo una actividad cerebral que impide que nos relajemos. Puede que estemos pensando en el último mensaje que nos llegó, o que miremos la agenda para el día siguiente y pensemos en todo lo que tenemos que hacer. Una vez apagado el móvil seguimos dándole vueltas a estos asuntos, lo cual es contraproducente si queremos conciliar el sueño.

No dejes que el móvil interrumpa tu sueño

Para empezar, siempre podemos poner nuestro móvil en “modo dormir” de forma que no llegue ningún aviso, y sobre todo para que no estemos pendientes de recibirlos.

Otra posible solución, sobre todo si nuestra adicción a las tecnologías va en aumento, es dejar el móvil fuera del dormitorio y apagado. Y no vale la excusa de que lo necesito como despertador, incluso antes de que siquiera se concibiera la idea del móvil, ya había artilugios para tal menester.

Siguiendo estas dos pautas, junto con un buen colchón, podremos dormir en condiciones, tendremos un sueño de calidad y evitaremos los problemas de salud que conlleva la falta de sueño.