7 problemas de dormir en un colchón viejo

Mar 4, 2020 | MEJORA TU DESCANSO, TE ACONSEJAMOS |

Es bien sabido que un colchón de calidad es indispensable para un buen descanso, seguro que esto no te sorprende. ¿Cuánto tiempo hace que no cambias el tuyo?

Y es que un colchón viejo y deformado puede traer consigo consecuencias nefastas. Desde problemas musculares, despertares nocturnos hasta problemas de insomnio. Mantener un buen mantenimiento de nuestro colchón, como limpiarlo correctamente o darle la vuelta periódicamente, mantendrán de forma notable sus características técnicas el máximo tiempo posible. Aún así, con el tiempo, los colchones disminuyen su calidad notablemente. Por eso no debemos olvidarnos de renovar nuestro colchón periódicamente.

Problemas de dormir en un colchón viejo

Aunque existe una creencia general de que los colchones deben utilizarse un máximo de 10 años, la realidad es que durante todo ese tiempo nuestro cuerpo y nuestras necesidades pueden cambiar. El colchón que hace 5 o 6 años nos iba bien, puede no ser el más adecuado para lo que nuestro cuerpo necesita actualmente.

A continuación te presentamos 7 problemas que puede desencadenar el hecho de dormir en un colchón viejo:

1. Disminución en la calidad del sueño

Cuando se pierden las propiedades con las que ha sido diseñado un colchón, la calidad de nuestro descanso puede empeorar drásticamente. Podemos empezar a sufrir despertares nocturnos, así como tardar más en conciliar el sueño porque no acabamos de encontrar una posición correcta. Así, un colchón deteriorado y en mal estado puede traer como resultado episodios de insomnio, mal humor, malestar en el cuerpo, falta de concentración y por supuesto, estrés debido a dormir mal.

2. Molestias cervicales i tortícolis

Las vértebras cervicales son las principales víctimas de un colchón viejo. Todos nos hemos levantado alguna vez con dolor de cuello o tortícolis. Esto suele deberse a una incorrecta posición de la cabeza al dormir, muchas veces provocada por el excesivo hundimiento de nuestro cuerpo sobre un colchón deteriorado. Esto puede producir con facilidad que el cuello acabe arqueándose más de la cuenta. Basta con una pequeña diferencia de altura para empezar a sentir dolor cervical. Toda una noche de incorrecta posición cervical procede a la inflamación de los nervios del cuello y la larga exposición puede generar contracturas.

3. Dolores musculares y de espalda

Al perder la firmeza, nuestro colchón no se adapta igual a nuestro cuerpo y es nuestro cuerpo el que se adapta a las deformaciones y hundimientos que presenta la superficie del colchón. Los dolores lumbares suelen darse cuando la parte inferior de la espalda no tiene el suficiente apoyo sobre el colchón. La exposición continua a un mal descanso puede desencadenar en una dorsalgia o lumbalgia. Y es que un colchón deformado induce a un cambio en la postura en la que dormimos usualmente y que los músculos sufran cada noche.

4. Presencia de ácaros, moho y humedades

Cuando el colchón es muy viejo, se dan las condiciones idóneas en su interior para que proliferen bacterias y ácaros. Aunque se tenga un buen mantenimiento del colchón, pasados los años, se genera en su núcleo una acumulación de estos microorganismos a los que no podemos acceder aspirando la superficie por ambas caras. Además, con el tiempo pueden aparecer machas negras de moho debido a la humedad o la falta de una buena transpiración.

5. Problemas respiratorios y alergias

Debido a los problemas anteriores que comentábamos de la falta de higiene de un colchón viejo pueden darse problemas respiratorios y alergias. Tener frecuentemente estornudos, que te cueste respirar, la irritación en las fosas nasales o los ojos, es posible que se deba a la acumulación de ácaros en tu colchón o incluso a la proliferación de un moho en el interior del mismo. Además este hecho puede aumentar y ocasionar mayores ronquidos durante la noche, ya que se trata de un problema respiratorio que puede empeorar cuando el colchón es viejo.

6. Afecta al sistema inmunológico

Cuando dormimos mal diariamente durante un tiempo prolongado, el sistema inmune puede debilitarse fácilmente. Podemos estar poniendo en riesgo nuestra salud por culpa de algo tan básico como es un colchón viejo. Si no cambias a tiempo donde duermes, más pronto que tarde, puedes acabar notando las consecuencias.

7. Influye en tu actitud diaria

Al no dormir bien, nos despertamos con más cansancio y molestias que no solo se reflejan en nuestro cuerpo en forma de dolencias musculares, sino también en nuestra salud mental. Afrontar un nuevo día de jornada laboral y familiar sin descansar lo suficiente ni haber tenido un sueño reparador puede provocar irritabilidad, enfado, estrés, frustración y somnolencia entre algunos síntomas. No descansar bien es un lujo que no podemos permitirnos ya que impide que afrontemos el día con optimismo y vitalidad.

Para finalizar, un colchón demasiado viejo será fácilmente reconocible por el hueco que presente en el centro, o incluso por notar la presión de los muelles en tu espalda. Renueva tu colchón ahora y descansa como te mereces.