¿Por qué no descanso al dormir?

Ene 30, 2020 | MEJORA TU DESCANSO, TE ACONSEJAMOS |

¿No consigues descansar bien? Una gran parte de la población no consigue dormir lo suficiente y algunas personas también reconocen no llegar a sentirse descansados a pesar del número de horas que pasen en la cama. A continuación explicamos algunos de los principales motivos que pueden influir en no conseguir descansar bien.

La exposición a las pantallas

Irse a dormir con el móvil se está volviendo algo muy habitual. Vivimos pegados a la pantalla casi las 24 horas del día: enviar whatsapps, leer el correo electrónico o entrar en las redes sociales podrían provocar una estimulación cerebral que nos impidiera relajarnos por completo. Y es que el cerebro necesita desconectar para relajarse y poder entrar en las distintas fases del sueño. Además, la luz que emiten las pantallas de los dispositivos electrónicos (tablets, portátiles, smartphones…) confunde al cerebro, haciéndole creer que aún es de día y reduciendo la creación de melatonina, la hormona del sueño.

La rutina horaria

No tener una rutina con respecto a la hora de irse a la cama puede provocar que el reloj interno de nuestro organismo se desajuste. Es por eso que resulta importante mantener un horario relativamente estable a la hora de acostarse. De esta manera nuestro organismo reconocerá más fácilmente a qué hora debe dormirse, por lo que no pasaremos tanto tiempo en la cama intentando conciliar el sueño sin éxito.

Por otro lado, no contar con una buena rutina de descanso puede acabar desembocando en agotamiento muscular, dolores de cabeza e incluso estomacales, lo que podría impedirnos desarrollar con normalidad nuestra rutina diaria. Además, los problemas provenientes de un mal descanso pueden ascender al plano emocional: el hecho de dormir mal puede llegar a generar emociones negativas como ira, mal humor y apatía.

La cafeína y el alcohol

Si eres un amante del café o tienes interiorizado el consumo diario de cafeína a partir de refrescos, entonces puede ser que tengas más problemas a la hora de dormirte. Intentar evitar el consumo de bebidas con cafeína, especialmente a partir de ciertas hora de la tarde puede ayudar notablemente a que lleguemos a la cama con más sueño y menos activos.

Un colchón en mal estado

Dormir sobre un colchón viejo, desgastado o deformado puede provocar que demos muchas vueltas en la cama. Aunque no nos demos cuenta al estar dormidos, nuestro cuerpo sufre presiones y dolor por lo que trata de buscar solución adoptando distintas posturas sin éxito por paliar las molestias. A consecuencia de esto, al levantarse de la cama es muy posible que nos sintamos fatigados porque no hemos obtenido un buen descanso.

Actualmente muchos dolores en la espalda y problemas en la columna vertebral  vienen derivados por dormir en un colchón en malas condiciones. Debido a que nuestra columna vertebral se dobla y los músculos de alrededor se tensan, es posible tener problemas asociados al insomnio: baja capacidad atencional, ansiedad, debilitación de nuestro sistema inmune, ojeras…

Recuerda que si das vueltas y vueltas en la cama sin conseguir encontrar una postura cómoda, es probable que tu colchón necesite un cambio. Revisa si se encuentra en buenas condiciones o, si por el contrario, ha llegado al final de su vida útil y con ello el momento de cambiarlo.