“He vuelto a tener un sueño con la misma persona, pero no te quiero decir quién es”. Seguro que en tu infancia y adolescencia dijiste decenas de veces esta frase con la cara roja como un tomate porque te provocaba vergüenza. Pero aunque pueda parecer algo típico de nuestros primeros años, este esquema tan recurrente nos ha seguido acompañando el resto de nuestra vida. Porque soñar con la misma persona es algo muy característico y representativo de la relación entre la psicología y nuestro descanso.

¿Por qué nos atrae tanto la interpretación de los sueños?

Es, quizás, uno de los grandes enigmas aún no resueltos por la ciencia y el hombre. Dentro del apasionante e hipnótico mundo de la psicología y las humanidades, la interpretación de los sueños sigue guardando un lugar importante pero no por ello menos indescifrable.

La historia nos dice que la interpretación de los sueños es una técnica de la que se conservan registros escritos de más de 3.8000 años de antigüedad. Es decir, ya nuestros antepasados sufrían por la confusión que les generaban determinados sueños a los que buscaban una interpretación fuera del mundo onírico. Y siglos después, seguimos con la misma incertidumbre, aunque muchos estudios han querido transmitir los significados ocultos tras los sueños más recurrentes.

Soñar con insectos (arañas, cucarachas), que se nos caen los dientes, que corremos pero no avanzamos, que nos caemos por un precipicio o edificio, que volamos, que conducimos (aún sin tener carnet), que aparecemos desnudos de manera pública (este es el que más aparece durante la adolescencia) o con exámenes a los que nos presentamos sin haber estudiado (incluso ya en edad adulta). Como ves, hablamos de temáticas muy recurrentes, con pocas variaciones y que no siempre tienen un enfoque positivo porque se asemejan mucho a las pesadillas. Y según los expertos, la interpretación de estos sueños está influenciada por conflictos personales que aún no hemos resuelto. Algo que también influye en los sueños repetidos con la misma persona.

Las diferentes corrientes psicológicas y sus correspondientes interpretaciones sobre el hecho de soñar con la misma persona

Por lo general, cuando soñamos de manera recurrente con la misma persona se debe a que es un alguien de nuestro entorno. Ya sean amigos, familiares o parejas, estamos hablando de vidas en las que pensamos mucho, algo que de manera lógica va a influir en nuestros sueños. Cuando, por ejemplo, soñamos con la muerte de uno de estos seres queridos, es porque esa persona nos preocupa, tenemos miedo de perderla, la queremos y asociamos esa defunción con la pérdida definitiva de ella.

Según la psicología contemporánea, existe una fase del sueño en la que los recuerdos de nuestro cerebro se van activando de una manera caótica, creando una especie de secuencias cinematográficas que no tienen porque guardar una lógica. Es por esto por lo que muchas veces soñamos con entornos y personas que no guardan relación entre sí y aparecen elementos surrealistas (por ejemplo, soñar que estás en el trabajo pero tus compañeros son familiares o tener un sueño en el que vives en una ciudad en la que no has estado pero tu casa es en la que viviste de pequeño).

Esta mencionada fase en la que nuestros recuerdos de conceptos se van activando, lo hacen a su vez de grupos de neuronas, las cuales también impulsan más conceptos en sí. Es decir, se crea un círculo recurrente que provoca que en el futuro volvamos a repetir este proceso mientras dormimos, provocando así que tengamos tantos sueños repetidos.

Es por todo ello que la psicología actual no asocia el hecho de soñar mucho con la misma persona por motivos de deseo sexual o derivados. Sino porque pensamos con frecuencia tanto en ella como en los conceptos a los que la asociamos.

A diferencia de las corrientes psicológicas más contemporáneas, el psicoanálisis fomentado por Sigmund Freud opta por asociar estos sueños recurrentes al inconsciente de nuestros pensamientos. Es decir, Freud y el psicoanálisis defiende que los contenidos que el inconsciente quiere reprimir (recuerdos, traumas, deseos, pensamientos), acaban manifestándose a través de los sueños. Por lo tanto, según Freud soñar siempre con la misma persona podría significar interés sexual o de otra índole.