En los meses más fríos y duros del año, son nuestros mejores aliados. Pero no te equivoques, no hablamos ni del café caliente de la mañana, ni de los abrigos más acogedores. Ni siquiera de edredones y colchas. Hablamos del elemento más vital del invierno. El que juega un papel más importante en nuestro descanso durante esa época hibernal. Pero para saber escoger entre los mejores modelos, primero debemos entender qué es un nórdico. Y la respuesta podría ser: la evolución más perfecta de la ropa de cama.

Diferencias entre las tres piezas textiles de cama

Hace muchos siglos, en la muy fría Escandinavia, sus habitantes observaron cómo los patos se ayudaban de su plumaje para sobrevivir los duros inviernos. Siguiendo esta premisa, y aplicando una lógica regla de tres, en estos países de la zona sustituyeron los característicos sacos de piel con los que se tapaban de la noche por otros formados por plumas de pato. Comprobaron así que se aislaban mejor del frío y nació el nórdico. Una pieza de ropa de cama con la que nos basta oír su nombre para entrar en calor. Un elemento de nuestro descanso que es sinónimo de confort.

Este producto exportado por los mencionados países escandinavos y cada vez más popular en nuestro país, ha extendido su uso de tal manera que ya ha comenzado a mimetizarse con los anteriores reyes del invierno. De repente, nos resulta más complicado diferenciar entre nórdico, colcha y edredón. Pero no te preocupes, existen una serie de elementos diferenciales con los que te será sencillo no solo detectarlos, sino también escoger los mejores modelos.

– Nórdico: Por normal general, el nórdico está relleno de plumón o plumas de oca y pato, consiguiendo así una ventaja primordial de grosor que lo convierte en la ropa de cama y abrigo más acolchada del mercado.

– Colcha: Muy típica y característica de las casas españolas, la colcha es la ropa de cama más extendida. Normalmente tiene una finalidad más decorativa, por lo que suele contar con motivos bordados. Aunque suele tener un espesor no muy grueso, y por ello no está diseñada para los meses más fríos, existen variantes para el invierno.

– Edredón: Especialmente confeccionado para el invierno, en los hogares españoles solía sustituir a la colcha con la llegada de los meses más fríos. Aunque desde hace unos años se ha visto algo desbancado por el nórdico, su uso aún es bastante común. A diferencia del mencionado nórdico, su relleno no se puede quitar o sustituir ya que la funda va cosida en su totalidad para habilitar que dicho relleno se distribuya por toda su extensión.

Otra de las diferencias con la colcha radica en que el edredón es una prenda mucho más acolchada y suele estar rellena de fibra sintética o plumón.

¿De qué se componen los nórdicos?

Como ya hemos dicho anteriormente, los nórdicos son la evolución tecnológica a un invento de siglos atrás cuando en los países escandinavos sustituyeron las pieles por el plumón cuando observaron cómo los patos aguantaban el frío. Ya en la actualidad, los nórdicos se componen de una funda y rellenos intercambiables de diferentes grosores, una medida que permite la adaptación con los meses más cálidos del año.

En Maxcolchon disponemos de dos tipos de nórdicos según su relleno: sintéticos y naturales:

– Los rellenos sintéticos están elaborados con fibras que cumplen el poder aislante que tienen las plumas. Obviamente, y aunque en la actualidad se han desarrollado fibras sintéticas de gran calidad, la elección de este modelo suele estar acompañado de motivos económicos, ya que es más barato que el nórdico natural.

– El nórdico relleno de materiales naturales está elaborado con diferentes tipos de pluma de pato u oca. Considerado como la mejor elección, los plumones de estas especies de aves consiguen un inmenso poder aislante del frío a la par que garantizan la mejor calidad y la mayor durabilidad.