Hay ocasiones que por mucho que queramos evitarlas, pueden resultar inevitables. Mientras una de ellas es ley de vida y tiene relación con el hecho de cumplir años y hacernos mayores, la otra nunca nos resulta de buen gusto y tiene que ver con la salud. Ya sea por la vejez, por padecer alguna enfermedad o por alguna lesión provocada por accidentes, podemos vernos a nosotros mismos o a nuestros familiares postrados en una cama durante un largo tiempo. Y será en estas situaciones cuando debamos adquirir productos tan necesarios como los colchones de gama sanitaria.

Especialmente diseñados para que lo usen personas convalecientes que deberán pasar mucho tiempo en la cama, los colchones sanitarios están fabricados con materiales más flexibles de lo normal y que resultan adecuados para las llamadas profilaxis de las úlceras de decúbito (o úlceras de presión). Es decir, previenen la aparición de llagas en los pacientes que se ven obligados a pasar largos periodos encamados.

Aunque antiguamente solo se veían en hospitales y centros geriátricos, afortunadamente ya se pueden adquirir de manera particular. Una necesaria comercialización de la que se han visto beneficiadas muchas personas que deben guardan cama en sus propios domicilios.

Todas las ventajas que puedes sacarle a los colchones antiescaras

Una de las ventajas que guardan este tipo de colchones es la de que pueden ser usados sobre somieres articulados. Por regla general, tanto las personas convalecientes durante largos períodos como aquellos dependientes (ya sea por la edad o por condiciones físicas) requieren de asistencia a la hora de levantarse o acostarse de la cama. Es aquí donde los somieres articulados realizan su estupenda función. Y todo con la simple ayuda de un mando y un par de botones.

Otra de sus ventajas es la capacidad impermeable que tienen, gracias a sus fundas protectoras que evitarán deterioros prematuros provocados por el derramamiento de líquidos, sudoración etc… Este tipo de fundas que suelen acompañar a los colchones sanitarios destacan también por su resistencia ya que están fabricadas con materiales ignífugos y transpirables. Todo encaminado a una larga durabilidad.

En Maxcolchon disponemos de productos de gama sanitaria para todos aquellos clientes que lo requieran. Tanto el Colchón Sanitario HR articulable como el Colchón Geriátrico mejorará el descanso del convaleciente gracias a su excelente articulación y su alto nivel de firmeza.

En el caso del modelo geriátrico, cuenta con un HR de 30 kilogramos de densidad y una capa viscoelástica superior que favorece la nula proliferación de escaras. Esto se debe a que el colchón se va adaptando tanto al cuerpo como a los movimientos del usuario. Y de manera paralela, el material viscoelástico permite una idónea alineación de la columna mientras la persona descansa. Así, se evitan contracturas y dolores musculares.

¿Qué tipo de somier necesito para mi colchón sanitario?

Como ya hemos comentado anteriormente, tanto los colchones sanitarios como los geriátricos tienen la virtud de poder adaptarse a los somieres articulados. Un modelo de somier que también podrás encontrar en el amplio catálogo de Maxcolchon.

El Somier Elevable Terapéutico se ayuda del motor lineal y el motor vertical para mejorar el descanso de las personas que requieren de su uso. Una optimización de la articulación de los pies y la cabeza del convaleciente, quién se beneficiará de una mayor libertad de movimientos y, por ende, un porcentaje superior en la realización de las tareas diarias. Algo que sin duda mejorará su estado anímico.

Si por norma general estas personas pasan largas jornadas en la cama a la par que necesitan cambios en su posición, para lograr ese trasiego continuo sin sufrir consecuencias físicas es necesaria la figura del incorporador. Es decir, el cómodo mando que facilita tanto el momento de levantarse como el de acostarse.