Según el tipo de material disponible, una almohada cuyas dimensiones sean 80x35 nos puede proporcionar unas ventajas u otras. Por ejemplo, un modelo fabricado con material viscoelástico supondrá una mejor adaptabilidad y la correcta alineación de nuestro cuello con la columna vertebral. De la misma manera, las almohadas de fibras actúan como un elemento del descanso perfecto para fisionomías especiales.
Siguiendo con las diferentes clases de almohadas, las fabricadas con látex aportarán un descanso más elástico y muy transpirable, algo que beneficiará a los durmientes más calurosos.
Por último, las almohadas de copos se vuelven más protagonistas en aquellas casas con durmientes de todas las edades. El hecho de que podamos añadir o restar los copos de su interior para jugar con la altura, la convierten en el modelo más polivalente de todos.