La vida media de un colchón es de 10 años, pero si no lo cuidamos adecuadamente podemos encontrarnos con que se degrade antes de tiempo. Dada su finalidad, la higiene es esencial, por eso conviene saber cómo limpiar un colchón.

 

Importancia del colchón y su higiene

Debido a sus propias características es normal que el colchón acumule humedad procedente del sudor. Ahí, las células muertas de la piel se convierten en el mejor caldo de cultivo para los ácaros. Teniendo en cuenta que pasamos una media de ocho horas al día en la cama, está claro que su higiene es imprescindible.

Un colchón que no recibe el mantenimiento necesario es una fuente de alérgenos, polvo, bacterias, virus y hongos. Limpia el colchón de forma periódica y evitarás la aparición de alergias causadas por el polvo y los ácaros. Un colchón en mal estado y sucio puede generar la aparición de picores y otras molestias en la piel.

Cómo airear tu colchón

Un paso fundamental en el mantenimiento de los colchones es airearlos de forma periódica. Para ello hay que empezar retirando toda la ropa de cama e incluso las almohadas. A continuación se abren las ventanas y se suben las persianas. Cuanto más sol reciba el colchón mucho mejor, puesto que la luz solar ayuda a matar gérmenes y bacterias.

Airear el colchón es algo que debes hacer semanalmente, para eliminar polvo y ácaros y cuidar la higiene de tu colchón

Airear el colchón es algo que se recomienda hacer de forma semanal, coincidiendo con el cambio de sábanas. Además, una vez al mes conviene pasar el aspirador por toda la superficie del colchón mientras se está aireando. Esto contribuye a eliminar polvo y ácaros, mejorando los efectos que consigue la ventilación. Normalmente basta con dejar el colchón ventilando entre 3 y 4 horas. De vez en cuando puedes aumentar el tiempo aireando, especialmente si hace buen día y entra luz por la ventana.

Funda para proteger colchones

Protege tu colchón

Las manchas en los colchones pueden llegar a ser difíciles de eliminar, por eso conviene ser precavidos. En estos casos una funda protectora puede ser la mejor solución. Se trata de un producto textil que protege el colchón de la humedad y las manchas. Una buena alternativa es la funda transpirable Tencel. El Tencel se ha convertido en imprescindible en los textiles de hogar, por sus buenos resultados en las fundas de colchón.

Es una fibra natural y ecológica obtenida de la pulpa de madera de árboles de eucalipto, con una gran capacidad para absorber la humedad y con un tacto muy suave. Por lo que está indicada incluso para personas con la piel muy sensible. El Tencel es una garantía segura para tu colchón. No obstante, también tiene su mantenimiento. Recuerda que la funda protege tu colchón y que para ello debes airearla y lavarla peródicamente.