A la hora de adquirir un nuevo colchón puede que hayas tenido algunas dudas sobre qué tipo de colchón se adaptaría mejor a ti. Muelles, látex… Habrás podido observar que los colchones pueden estar hechos de distintos materiales. Sin embargo, un tipo de material que ha ganado popularidad en los últimos años es sin duda la viscoelástica.

Este material supuso una auténtica revolución en el mundo del descanso. Es conocido por su gran adaptabilidad: recordarás seguro el clásico anuncio en el que una mano tocaba el colchón y se quedaba la forma grabada en este. Es así como comenzamos a hacernos eco sobre este material tan popular que sigue siendo una de las opciones principales por la que decantarse a la hora de elegir un nuevo colchón para nuestro equipo de descanso.

La viscoelástica aporta al colchón la capacidad de adaptarse al cuerpo de todas aquellas personas que duerman sobre él. Así, gracias a esta adaptación, el colchón consigue reducir presiones en músculos y articulaciones, además de mejorar la circulación de la sangre. Por eso, si te has decidido por adquirir un colchón de viscoelástica, te vendrá bien tener algo más de información para poder elegir la opción que mejor se adapte a tu cuerpo. La densidad es uno de ellos.

¿Qué es la densidad?

La densidad de la viscoelástica hace referencia a la cantidad de material que hay en un mismo espacio determinado. En este caso, la densidad de la viscoelástica puede medirse en kilogramos por metro cúbico. De esta manera, pueden encontrarse bloques con densidades que van desde los 20 kg hasta los 90 kg aproximadamente. Cuanto mayor es la densidad, más capacidad tiene este material para adaptarse a la forma del cuerpo del durmiente y mejores son sus prestaciones para el descanso en general. Así, por lo general, se recomiendan colchones con viscoelásicas mayores a 50 kg de densidad, para que así la adaptabilidad sea lo suficientemente óptima.

¿Cuál es la alta densidad?

Se consideran viscoelásticas de alta densidad todas aquellas que pesan 65 kilos o más. En la actualidad, se comercializan viscoelásticas que suelen ir desde los 50 hasta los 90 kilos. Los colchones de alta densidad son siempre más resistentes y adaptables, y por ello son más caros. Pero también es importante tener en cuenta que las viscoelásticas de máxima calidad cuentan con una alta firmeza que resulta ideal para personas con un peso medio alto. Si no pesas más de 60 kilos, probablemente una viscoelástica de más de 70 te resultará demasiado firme.

En resumen, la viscoelástica de alta densidad puede ser una gran opción de compra, dado que aportará mayor calidad, adaptabilidad y probablemente durabilidad al colchón. Sin embargo, es importante tener en cuenta nuestro peso antes de elegir bien, especialmente si somos de esas personas que prefieren que el colchón no sea duro. ¿Ya te has decidido por el tuyo?