Las principales ventajas de elegir una cama articulada para tu descanso

Sep 20, 2019 | TE INFORMAMOS | 0 Comentarios

Hasta no hace tanto tiempo, creíamos que las camas articuladas eran algo propio de hospitales o para personas que necesitaban ciertos cuidados por motivos de salud. Si bien es cierto que existen camas terapéuticas, diseñadas específicamente para el uso médico, no es menos cierto que este tipo de camas con somier articulado, han extendido su uso al público en general ya que son una buena solución para el descanso de cualquier persona.

Las camas articuladas aportan una serie de ventajas respecto a las camas planas habituales. La primera de ellas, es que se adaptan mejor al cuerpo de cada persona, por tanto son más ergonómicas. Cada cual, podrá ajustar la posición de la cabeza, la espalda o las piernas de la forma que le parezca más confortable.

La presión se repartirá de manera más uniforme por el colchón, con lo que tendremos una mayor sensación de descanso. A través de un sencillo control, que está conectado al motor de la cama (también puede ser sin cable), se pueden ir moviendo los planos de articulación de forma intuitiva.

En función de la posición que queramos adoptar, podemos ir subiendo o bajando cada una de las partes de la cama, facilitando el cambio de postura todas las veces que haga falta. A medida que vamos apretando el botoncito, la cama comienza a elevarse lentamente creando un estado de ingravidez momentáneo que nos llevará a la relajación.

Esto repercutirá positivamente en nuestra salud, ya que evitarán dolores articulares por malas posiciones, además favorecerá la circulación sanguínea si elevamos la posición de los pies y la buena respiración si elevamos la espalda y la cabeza.

Estas camas pueden ser grandes aliadas a la hora de combatir el reflujo gástrico cuando se nos ha ido la mano con la cena

Cada vez vemos más camas articuladas en los dormitorios, ya que son muy versátiles. Permiten realizar otras actividades compatibles con el descanso, como pueden ser ver la tele, leer, consultar el móvil, incluso hay quien se lleva el desayuno a la cama.

Basta con elevar el tronco hasta la posición deseada, para que tanto la espalda como la zona lumbar queden bien apoyadas, de forma que podamos disfrutar de estas actividades con el máximo confort. A diferencia de apoyar la espalda en la cabecera de una cama plana, poniendo una almohada como único acolchamiento, lo que puede acabar generando una mala posición y dolor de espalda o cervicales.

VER COLCHONES DE GAMA SANITARIA

Dormir en pareja no es un problema para adquirir una cama articulada ya que, en la misma estructura de la cama vienen dos somieres individuales, para que cada miembro de la pareja posicione la cama a conveniencia propia, y pueda moverse de forma independiente durante la noche sin incomodar a la otra persona.

Por lo general, una cama articulada siempre va aparejada a un colchón de calidad. Hay que tener en cuenta que los colchones deben poder adaptarse en cada momento a la posición de la cama, por lo que deben estar fabricados con materiales flexibles de última generación.

Cada vez son más las opciones para comprar una cama articulada que se adapte a nuestras necesidades, con diseños que tienen en cuenta la estética y el almacenaje. Camas que aportan funciones extras como vibración y masaje, que inducen a la relajación y favorecen el descanso.

Por otro lado, aunque parezca baladí, facilitan la labor de hacer la cama cada día, ya que siempre es mejor elevar la cama que agacharse, tampoco hará falta levantar el colchón de pulso para poner las sábanas.

Ni que decir tiene que suponen una gran ayuda para personas mayores o con movilidad reducida, además para aquellas personas que estén pasando por un período de convalecencia, en las que el descanso se hace fundamental para la recuperación.

En definitiva, comprar una cama articulada es una inversión en descanso y en salud. Gracias a su polivalencia, podemos hacer distintas actividades sin perder el confort manteniendo una postura adecuada.