¿Cómo evitar sudar mientras duermes?

Ago 10, 2019 | SALUD, TE ACONSEJAMOS | 0 Comentarios

Pocas sensaciones más desagradables que despertarte en la cama empapado en sudor, con la almohada y las sábanas pegadas a tu cuerpo. Es algo que a todos nos ha ocurrido alguna vez. Las causas de sudar al dormir pueden ser muy diferentes, y si te ocurre de una forma continuada y copiosa no dudes en acudir a tu médico de cabecera ya que, aunque casi nunca se trata de un problema grave, en ocasiones es el síntoma de alguna patología.

Sin embargo, la mayor parte de las veces la excesiva sudoración nocturna tiene una explicación simple y es sencillo encontrar soluciones.

Causas de los sudores nocturnos

Suelen proceder de los hábitos de cada persona y del entorno en el cual se desarrolla su descanso. Estos son algunas de las causas más frecuentes:

Excesivo calor en la habitación

La temperatura ambiental más adecuada para el descanso varía en función de la persona, pero se suele considerar que la ideal está entre los 15 y los 22 grados. Por encima o por debajo de estas temperaturas tu cuerpo no se regulará bien. Si tu habitación no está dentro de estos márgenes, o simplemente no estás cómodo, siempre es conveniente instalar algún aparato regulador de la temperatura para adaptar el calor a tus necesidades.

Excesos en las cenas

Dice un viejo proverbio que para tener una salud de hierro hay que desayunar como un rey, comer como un príncipe y cenar como un mendigo. Meterse atracones en la cena es muy poco recomendable, harás la digestión durante el sueño, y en este proceso el organismo produce calor para ayudar a digerir los alimentos. Haz cenas livianas, sin grasas ni azúcares, y ricas en proteínas. Te ayudará a dormir y te evitará esos incómodos sudores. Sé moderado en la cantidad de líquido que bebas durante el par de horas anteriores a acostarte, evitarás un exceso de sudoración y tener que estar levantándote para ir al baño.

Telas no transpirables

Ya sean tus pijamas, tu ropa de cama o tu colchón, procura que los tejidos sean transpirables y frescos, como el algodón. En verano es aconsejable meter los nórdicos en el armario y usas unas sábanas frescas.

Factores psicológicos

La ansiedad y el estrés son siempre malos compañeros, y pueden convertirse en el peor enemigo para tu descanso, haciendo que sufras pesadillas que aceleran tu sistema nervioso, haciéndote sudar. Si presentas un cuadro de ansiedad permanente o si estás viviendo una situación personal tan estresante que está afectando a tu cuerpo, no dudes en ponerte en manos de un profesional de la medicina.

En ocasiones, personas a las que han recetado antidepresivos pueden tener como efectos secundarios una excesiva sudoración. Existen medicamentos que contrarrestan estos efectos secundarios y que pueden conseguirse con receta médica.

Cambios hormonales en la mujer

En muchas ocasiones la sudoración en las mujeres procede de su ciclo menstrual, ya sea en su fase premenstrual o durante la propia menstruación. De igual forma la menopausia puede provocar sofocos.

Causas médicas

Son muchas las patologías que pueden provocar sudores nocturnos: catarros, infecciones, hipoglucemia, hipertensión… casi nunca tienen gravedad y suelen pasarse a los pocos días, sin embargo en ocasiones pueden responder a alguna afección de mayor gravedad, por lo que no nos cansaremos de decir que hay que consultar al médico.

También puede darse el caso de que sufras el conocido como trastorno de sudoración excesiva, que afecta especialmente a cabeza, axilas pies y manos, y que tiene tratamientos adecuados y eficaces en dermatología.

Cómo evitar sudar al dormir

Recapitulando: cenas livianas, telas transpirables, temperatura ambiente entre 15 y 22 grados y, tal vez lo más complicado en estos tiempos tan ajetreados que nos ha tocado vivir, tranquilidad y sosiego.

Durante el verano una de las mejores formas de irte a la cama es pegarte una buena ducha de agua templada, que te ayudará a dormir como un lirón y que te refrescará lo suficiente como para no tener que preocuparte del sudor en toda la noche. Para terminar, ten muy presente que todos estos consejos no servirán de nada si el colchón sobre el que vas a dormir no es el adecuado. No sólo debe ser de tejidos transpirables, como ya te hemos indicado, deben ser de muelles ensacados o de viscoelástica para que permitan una correcta circulación del aire y eviten la acumulación de humedad y malos olores.