¿Cuáles son las consecuencias de dormir en un colchón de mala calidad?

Ago 2, 2019 | SALUD, TE ACONSEJAMOS | 0 Comentarios

La utilidad de tu colchón va más allá de dormir bien o mal: un colchón de mala calidad es un peligro para tu salud. Recuerda que pasas cerca de 8 horas al día, un tercio de tu vida, en tu colchón. ¿Cómo no va a ser importante? El descanso es un pilar básico de nuestra vida y necesitas que el colchón te ayude a dormir bien, por lo que no vale cualquiera.

Desde luego, acertar con la elección no es fácil. Es habitual ver ofertas de colchones baratos que ofrecen bajos precios y obviamente esto también supone bajo calidad. Sí, a todos nos preocupa el ahorro, pero… ¿vale la pena jugársela en algo tan importante como un colchón? La respuesta es no. Pero, exactamente: ¿cuáles son las consecuencias de dormir en un colchón de mala calidad?

 

Las consecuencias de dormir en un colchón de mala calidad

1. Un mal colchón es malo para tu cuerpo

Descansar no es solo placer de dormir, es recuperar y regenerar. Un colchón de mala calidad solo supone problemas físicos, especialmente en dolores musculares y en zonas de presión como tu espalda. Conformarse con cualquier colchón supone exponerse a problemas físicos, por lo que no es recomendable jugársela.

2. Pone tu columna en riesgo

Un colchón de mala calidad pone tu columna vertebral en riesgo. Solo los colchones de calidad permitirán la adaptabilidad suficiente para acoger a tu cuerpo y mantener tu columna alineada. Si escoges un colchón cualquiera, sin tener en consideración sus características, pones en peligro tu decanso.

 Un colchón de mala calidad pone en riesgo la correcta alineación de la columna y acaba desencadenando en problemas de espalda

3. Un mal colchón engorda

No sólo te causa problemas físicos y musculares. Un mal colchón engorda. ¿Por qué? Dormir en un colchón de mala calidad no te deja dormir, el sueño es menos profundo y de peor calidad. En consecuencia, la ausencia de sueño genera grelina, la hormona del apetito, lo que te lleva a tener deseo por la comida grasienta y abundante, especialmente la comida basura, que solo hace que engordar.

Una consecuencia negativa para tu rutina de alimentación, que lleva a otros escenarios peores de forma indirecta. Alimentarse mal conduce a problemas circulatorios, alarmantes para tu salud y que llevan a dolencias crónicas serias. Una demostración de que tu mal colchón no solo repercute directamente en tu salud: también perjudica de forma indirecta.

4. Una rutina peor

El problema de no elegir un buen colchón lo notas en tu vida diaria. Dormir mal te hace estar de peor humor y te hace ser más pesimista, y no sólo afecta a tu humor. Tener un colchón malo empeora  tu rendimiento, tu capacidad de pensar y tu productividad. Consecuencias negativas de dormir mal que no sólo hacen mella en tu físico y que también dañan tu día a día.

Un buen colchón, una buena salud

 

No hay más: un colchón malo daña tu salud. Si no quieres que tu descanso acabe conduciéndote a una peor calidad de vida, cuidar la elección del producto es trascendental. Cuando vayas a comprar un colchón, recuerda que es el producto que te va a acompañar durante los próximos diez años de tu vida, en una tercera parte de tu día a día. Una inversión que es importante, por el impacto que tiene en tu día a día.

Al igual que un colchón de mala calidad te conduce a una rutina peor, un colchón de calidad es sinónimo de vivir mejor. Invertir en descanso es invertir en tu salud, y un buen colchón es el mejor aliado para tu salud.